Cuando un coche necesita una reparación de chapa y pintura, uno de los mayores retos es conseguir que la zona reparada no se diferencie del resto de la carrocería.
Aunque cada vehículo tiene un código de color de origen, con el paso del tiempo la pintura varía por el efecto del sol, el clima, los lavados o el propio desgaste. Por eso, utilizar únicamente el código original de fábrica no siempre es suficiente para lograr un acabado perfecto.
El espectrómetro: el color exacto de tu coche
En Talleres Mas Auto trabajamos con un espectrómetro, un equipo de precisión capaz de analizar el tono real que tiene la pintura del vehículo en ese momento exacto.
El aparato escanea la superficie de la carrocería y permite ajustar la mezcla exacta de la pintura, teniendo en cuenta el desgaste que ha sufrido con los años. De esta forma, al reparar una puerta, un aleta o un paragolpes, el resultado queda perfectamente integrado con el resto del coche.
Un acabado uniforme y sin diferencias
Este proceso de colorimetría del automóvil es fundamental para evitar esos molestos saltos de tono que a veces se ven tras una reparación, especialmente en vehículos que pasan mucho tiempo a la intemperie.
Si necesitas un trabajo de chapa y pintura en Vinaròs, en Talleres Mas Auto nos encargamos de ajustar el color al milímetro para que tu coche vuelva a lucir impecable y como recién salido del concesionario.